
http://www.gestiopolis.com/organizacion-talento/inteligencia-emocional-en-el-deporte.htm
"El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más" - Montesquieu
Esa rebeldía va acorde con una mentalidad cambiante. La gente quiere marcarse retos y superarlos, quiere eliminar las tensiones de todo un día y quemar la adrenalina de toda una semana en tan solo unos segundos. Quiere romper con la monotonía e interactuar con el ambiente que le rodea. Quiere sentir la velocidad, el riesgo y el equilibrio, en definitiva.
Expertos en el tema sostienen que el éxito de estas actividades radica en la satisfacción personal y el consumo de adrenalina que conllevan. Todas ellas permiten al deportista superarse día a día, porque cada uno depende de sí mismo, y no del trabajo de compañeros o adversarios, como ocurre en otras muchas disciplinas deportivas.
Arborismo, Parkour, Street luge, Salto Base, Hidrospeed, Paramotor, Speedride ,Coastering son alguno de los deportes de riesgo que se han puesto de moda en las ultimas décadas.
http://www.cuentatuviaje.net/ver_reportaje.asp?id=20
Tradicionalmente se creía que el deporte y el juego estimulan la capacidad humana para concebir las reglas y poder así encuadrar la propia existencia, además de ayudar a delimitar un territorio donde la avidez primaria y la voluntad de dominación pueden expresarse sin destruir el orden social precario. Eso se ha perdido en el deporte profesional, donde la ética ha sido devorada por el juego del mercado, y parece que poco podemos hacer al respecto.
Tal vez se trate, entonces, de preservar la ética, al menos en el deporte amateur, aquel que practican el común de los mortales, alentando una pedagogía lúdica donde se recupere la esencia misma del juego, respetando sus reglas, en una especie de ensayo de lo que significa, en la vida misma, vivir en sociedad.